El objetivo de esta obra fue reemplazar los puntales de la iglesia San Francisco de Castro, para reforzar y estabilizar la estructura de la iglesia, distribuyendo las cargas hacia el exterior. Se incorporaron nuevas bases de hormigón y los puntales nuevos fueron recubiertos con una lámina metálica. En esta misma obra también fueron incorporadas diagonales en el cielo del lado oeste para reforzar y distribuir las cargas de forma más eficiente, aportando resistencia y evitando que la estructura sufra deformaciones.








