Esta intervención tuvo el objetivo de consolidar la estructura de la culata del templo, que al momento de iniciar los trabajos presentaba filtraciones hídricas y presencia de xilófagos que produjeron focos de pudrición y desgaste en revestimientos exteriores. Se hizo reemplazo de pies derechos en mal estado de conservación y se incorporó un nuevo encamisado con membrana hidrófuga bajo un revestimiento nuevo en tejuelas de alerce. De forma adicional, se construyó un muro de hormigón tras la culata, para garantizar la correcta ventilación del envigado de piso y evitar nuevos desprendimientos que pudieran obstruir el flujo de aire.
Durante el proceso de restauración, se coordinó el trabajo con la comunidad de Calen, quienes restauraron el piso, afectado por deformaciones debido al asentamiento diferencial causado por la desigual calidad del suelo. La participación activa de los miembros de la capilla promovió su identificación como agentes clave en el mantenimiento del templo, facilitando su compromiso con el cuidado continuo del inmueble.











