Este proyecto buscó recuperar una casa de arquitectura tradicional chilota, asegurando su estabilidad estructural y mejorando sus condiciones de habitabilidad. La restauración inició con la corrección de problemas estructurales, incluyendo la nivelación de pisos, incorporación de fundaciones de hormigón armado o apoyos prefabricados, y refuerzo del envigado con piezas de mayor escuadría para eliminar flexiones en las vigas existentes. Estas medidas permitieron corregir deformaciones en soleras superiores y vigas de amarre.
Se propuso una consolidación estructural de los tabiques mediante el reemplazo de piezas en mal estado. Durante este proceso, y con la estructura expuesta, se aplicó un tratamiento antixilófago en todos los elementos de madera, tanto estructurales como revestimientos interiores. Asimismo, se contempló la reparación de puertas, ventanas y revestimientos exteriores para prevenir filtraciones de agua.
Dado el deterioro de la madera de tepa por ataque de insectos xilófagos, se recomienda sustituirla por maderas más durables, conforme a la normativa chilena. Finalmente, el proyecto incorpora mejoras en habitabilidad y confort térmico, integrando criterios de rehabilitación adecuados a las necesidades de los propietarios.









