El proyecto de restauración de la Catedral de Puerto Montt tuvo como objetivo principal asegurar la conservación del inmueble patrimonial, garantizando su estabilidad estructural mediante una intervención mínima. Este diseño buscó idear soluciones que logren preservar la autenticidad e integridad del edificio, permitiendo que siga cumpliendo su función religiosa y social de forma segura y sostenible.
Uno de los mayores desafíos del proyecto es la vulnerabilidad de los revestimientos, ornamentos y elementos de la fachada, que han sido dañados por factores ambientales y antrópicos. Se plantea la reparación de estos elementos, restaurando los ornamentos deteriorados y utilizando nuevas tecnologías, como retardantes de fuego y láminas de seguridad en los vidrios, para proteger la estructura de futuros actos vandálicos.
El proceso de restauración se llevará a cabo con sumo cuidado para no alterar los materiales originales, desde una primera fase de desarme, en la que se retirarán planchas de zinc y OSB sin dañar elementos preexistentes. Se repararán o reemplazarán las piezas deterioradas y se restaurarán los elementos ornamentales con métodos de limpieza no abrasivos. Además, se implementará un plan de intervención a mediano y largo plazo, con dos ejes estratégicos: la restauración integral del inmueble y el mantenimiento recurrente, asegurando que las intervenciones no afecten su esencia arquitectónica.

















